Economía minangkabau
La mayoría de mujeres trabajan. La economía se asienta en el trabajo de las mujeres. Podemos encontrarlas en sus quehaceres como empresarias, comadronas, pedagogas, enfermeras, maestras, en un comercio, en el mercado, como enfermeras, ejerciendo cargos públicos o políticos… También en la labor de explotación de las tierras de la pusaka o herencia alta. O en comercializar el bordado y la confección que realizan en casa.

La mujer no quiere vender la herencia alta (pusaka) porque es un símbolo para la familia y un recuerdo de su lugar de origen. Aunque es una herencia de uso, si quisiera, podría hacerlo, pero para ella tiene un gran valor sentimental.
Entre las hermanas se hacen particiones diferentes: una se queda con la cosecha de arroz, otra con la de coco o la cosecha de café, etc. Si se alquila la tierra, la ganancia se divide entre las mujeres de la familia. También se ayudan entre hermanos, existe una gran solidaridad familiar. Al hombre desde pequeño se le enseña a trabajar duro y a ir a buscar el dinero fuera, porque él sabe que no recibirá la herencia de los antepasados.
Hay aproximadamente el mismo número de cuentas bancarias a nombre de mujeres y de hombres, pero las mujeres son más ahorradoras —me explica Adhe, de 39 años, la directora del banco PT Pembangunan Daerah Sumatera Barat. «Las mujeres piensan más en lo que gastan. En la familia las mujeres gestionan la economía. Muchas mujeres trabajan fuera de casa pero el sueldo se lo quedan ellas, también los hombres les entregan el suyo, para que distribuyan los gastos», concluye.
Educación
Entre las personas de la comunidad minangkabau los valores del bien común son muy apreciados. La madre trasciende el orden social y lo llena de benignidad y paz. No es solo el cuerpo que da frutos sino que el alma se vuelve profunda y siembra contenidos en el corazón de los hijos. Me explica Roslaini, doctora en pedagogía y directora de la escuela Bukik Apik en Bukittinggi, que las costumbres ancestrales transmitidas por la madre instruyen la profunda esencia de esta sociedad.
Se educa a los niños sobre cómo tratar a las personas mayores, a las de la misma edad y a los más débiles. Por ejemplo, con la suegra o la nuera, nunca se debe utilizar la confrontación que no beneficia a nadie, sino un lenguaje sutil y delicado que haga entender los errores cometidos. En el caso de disputas los enfados deben resolverse en tres días. Entre las y los minangkabau el amor a los niños se vive de una forma natural, desde el constante diálogo con ellos, nunca con el castigo o la imposición. A los niños y a las niñas se les educa por igual.

Se aprende de las experiencias vividas. En la familia siempre se llega a un acuerdo en la toma de decisiones. Las posesiones o el dinero no significan poder. Poder es el acuerdo mutuo en todos los aspectos de la vida familiar y social. Estos valores matriarcales que contiene el Adat, el conjunto de creencias ancestrales preislámicas, son transmitidos también por los hombres que recitan sus postulados. La política local se basa en ellos y estructura así la sociedad.
Del ebook: “Las herederas”, sociedad matriarcal minangkabau, Sumatra. AnnaBoyé
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Viaja los primeros días de agosto 2025 a esta comunidad minangkabau!!!: