La coumidad quero y la comunidad huilloc II

agosto 15, 2022
agosto 15, 2022 Anna Boyé

Diario personal de mis días en la sociedad quero

El viaje, llegada a la comunidad y un mal viento

En mi ruta hacia esta sociedad igualitaria visito a la familia Machaca, parientes de Lorenzo, sacerdote andino y mi guía en las montañas del Cuzco. Maria y Milton Machaca viven en la cordillera de los Andes.

Me acompaña en el viaje el Amawta Fernando (amigo, sacerdote aymara y sabio). Él me descodificará el lenguaje de estas poblaciones para compartir mejor mis días con ellos.

Desde Paucartambo, y a través de una carretera angosta y llena de curvas jalonada por la abrupta cordillera de Vilcanota se encuentra la primera comunidad quero, ccochamoko que significa laguna dulce, en ella viven unas 380 personas distribuidas en 37 casas. Hasta hace muy poco solo se llegaba allí a caballo.
Viajamos en coche y alcanzamos los 3.700 metros de altura, algunas comunidades se hallan a más 4.500 m. A la llegada a la nación quero he comenzado a encontrarme mal. El “soroche” que es el mal de altura…

Me alojo en una casita de piedra de la familia donde se guarda la ropa de carnaval y otros enseres. La estancia es pequeña, el techo de paja y un suelo de tierra cubierto con mantas y piel de alpaca. María y Milton viven poco más allá. Estamos rodeados de pasto, anochece, y todavía podemos ver algunas llamas a pesar de la neblina. De repente tengo la sensación de regresar a un mundo perdido en el tiempo…

Me dirijo a casa de Milton y Maria para entrevistarlos y filmar. El matrimonio tiene 4 hijos Rebeca, de18 años, Miguel Angel de 12, Johan de 7 y Angélica de Son tímidos y me reciben con generosidad. Me ofrecen sopa caliente con papa.

comunidad quero y huilloc
Comunidad huilloc

Cuando Milton y María se conocieron estuvieron un tiempo conviviendo y luego viendo que la relación familiar era buena se casaron con el ritual del
matrimonio andino.
Ahora su corazón está tranquilo, dice Milton y también María está contenta por el trabajo de Milton en la chacra.

Estoy cada cada vez peor…., regreso a mi casita, mis pensamientos son confusos, poco después empiezan las náuseas, el intenso dolor de cabeza, los temblores…

Lorenzo, nuestro guía, me pregunta si me encuentro bien, si he recibido algún susto, como dicen aquí, o alguna impresión fuerte. Le digo que no, pero él me
diagnostica un mal viento, provocado por el ansia, la falta de oxígeno y el temor y se dispone a realizarme una sanación…

Le dejo hacer porqué me siento muy mal y pienso en la muerte… Tengo mucho frío y mi cuerpo y mi corazón están desasosegados. Siento Miedo y desprotección, alejada de todo lo conocido. Tengo mucho miedo. No puedo controlar mi estado ni mis temblores, solo se que quiero volver a estar bien.

Es como si hubiera llegado a una cima inescrutable y me enfrentase a mi misma, a mi pasado y a mi presente y pienso que en el tránsito de la muerte el cuerpo está concentrado en él, que las despedidas son antes… Quizá avanzo… quien sabe.

Lorenzo comienza el ritual, primero la limpieza para eliminar del cuerpo las energías negativas: miedos, tristezas, dolencias y preocupaciones que el espíritu ha recogido. Estoy tumbada sobre varias mantas en la pequeña casa de piedra. Lorenzo me hace respirar el humo que desprende las hojas de coca quemadas con azúcar y flores blancas que ha juntado en un recipiente, e inhalar también el aroma del agua florida. Es una recarga energética que me calma un poco las náuseas…

Después invoca mediante sus oraciones la protección y ayuda del Aphu de la montaña y de la Pachamama. Y al final realiza el ritual de Ánimo Huajac una llamada a mi alma para que regrese al cuerpo y retorne mi fuerza vital.
Me explica más tarde que enfermamos por impresiones fuertes, por palabras negativas, por angustias, desasosiegos y por espantos… Pero nos curamos con ofrendas realizadas al cielo y a la tierra oficiadas por chamanas y chamanes que saben hablar con los espíritus y leen en las hojas de la coca como sanar los males.

Cuando amanece el día siguiente en las montañas me encuentro mejor y en paz. Siento el silencio que lo envuelve todo y percibo que la vida es pausada y amorosa. Me sobrecoge la belleza de las montañas y de la gente. Lorenzo me dirá más tarde que he renacido…, que estuve muy mal.

Chamanismo o paqo, rituales

Las chamanas y chamanes pueden realizar diferentes ceremonias andinas y rituales para sanar a la gente y para honrar a la naturaleza. La enfermedad se expresa primero en nuestra parte energética y después en nuestro cuerpo. Y hay que equilibrar esta energía negativa. La ceremonia de la limpieza, Paskaq, se utiliza para sanar el cuerpo de envidias, obstáculos, abandono, enojo, dolencias, miedos, preocupaciones, enfermedades y tristezas. Se realiza un despacho de limpieza. Se necesita para hacerlo, la mama coca (hojas de coca), incienso, flor silvestre, agua florida, pluma de condor. Estas energías naturales ayudan a reponer la energía positiva de nuestro cuerpo.

La hoja de coca, Mama Coca, es el medio por el cual una persona comunica su respeto a la naturaleza y a las deidades. Con el ritual del phukuy se soplan 3 hojas de coca de manera que el samay, el aliento de vida de las personas, pueda llegar a la Pachamama y a los Aphus, para la petición. También es el medio para ver como está un ser.

comunidad quero y huilloc
Comunidad quero

De las 3 hojas de coca, una representa el mundo de la energía Hanak Pacha, el cosmos superior (al que podemos entregarle un problema y así sentirnos más livianos en la carga), el otro Uku Pacha es el mundo de la materia y del trabajo, el otro Kay Pacha el universo de la vibración y del corazón. Y a cada hoja le designamos un tiempo, el tiempo futuro, el tiempo pasado, y el tiempo presente. La trilogía andina nos dice que solo vemos una tercera parte de toda la realidad, un: 33.3333

Cada cuerpo es el resultado de nuestra vida hasta este momento, y es pasado, el futuro es la energía en potencia. El presente, la vida misma, es movimiento y sonido y tiene la capacidad de modificar el pasado y el futuro. Con una palabra.

La ceremonia de contacto sirve para llamar a los antepasados. Se invoca la ayuda de la Pachamama, los Apus, al Sol, a Wiracocha, a Mama Quilla, Mama C’haska, Mama Qocha, tambien a los Altomisayoq y Pampamisayoq… Se utiliza para la ofrenda, las hojas de la coca, feto de llama, azucar, maíz, dulces incienso, estrella de mar, higos, maní, anís, galletas, dulce en forma de mujer y varón, vino y la chicha.

La ceremonia de Inti Carpai, para proteger física y espiritualmente a las personas, de todo corazón, para defenderlas, purificarlas y ayudarlas a conectar con
los espíritus de la naturaleza. En ocasión de un viaje los chamanes realizan esta ceremonia con ofrendas a los Aphus (espíritus de las montañas), y las chamanas
(ñustas) con ofrendas a la Pachamama. Buscan siempre armonizar al hombre con la naturaleza.

El Despacho personal se utiliza para la suerte, el trabajo, el amor, los hijos, salud, familia, para la amistad, para nuestro viaje interior.
Cuatro ó cinco veces al año se hacen rituales para la unión de la familia y amigos. Cuando hay un problema se tiran las hojas de coca sobre una mantita tejida y se pregunta a la Pachamama y a los Aphus como resolver. La Pachamama es femenina y los Aphus masculinos, aunque también hay Aphus femeninos como por ejemplo Mama Verónica, Mama Simona (donde vive Lorenzo, nuestro guía en las montañas), Mama Wilca (rio). Si el sabor de la coca es dulce, todo irá bien. Si no, habrá conflicto.